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Viajar con los ojos abiertos, de Fa desde la Tilde Perdida

Martes, diciembre 30th, 2008

Hace ya unos meses conocí a Fa. Aunque no hemos tenido la oportunidad de compartir casi conversaiones ni vivencias, si que hay una afición que afloró rápidamente, la pasión por la lectura.

Nos ha mandado un cuento escrito por ella y que queremos compartir con todas y todos.  Muchas gracias Fa.

Viajar con los ojos abiertos

PD: Esta mañana he acabado de leerme: Amarse con los ojos abiertos de Jorgue Bucay. Abramos los ojos para crear, disfrutar, conocer, distinguir, amar, leer, imaginar, enseñar, continuaría…

Los conejitos de colores

Sábado, febrero 16th, 2008

Este cuento está contado por Olga. Para escucharlo hay que pulsar el “play” justo aquí debajo y comenzará a sonar. Dura un minuto y veinte segundos. Esperamos que te guste.

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Historia de un perrito

Lunes, febrero 11th, 2008

El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía: Cachorritos en venta”.

Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando: “¿Cuál es el precio de los perritos?”

El dueño contestó: “Entre $30 y $50?.

El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas: “Sólo tengo $2.37… ¿puedo verlos?”.

El hombre sonrió y silbó, de la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás.

El niñito inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba. “¿Qué le pasa a ése perrito?”, preguntó.

El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida.

El niñito se emocionó mucho y exclamó: “¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!”.

Y el hombre replicó: “No, tú no vas a comprar ese cachorro, si tú realmente lo quieres, yo te lo regalo”.

Y el niñito se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo: “Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo, de hecho, le voy a dar mis $2.37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que lo haya pagado completo”.

El hombre contestó: “Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. Él nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos”.

El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: “Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el Perrito necesitará a alguien que lo entienda”.

El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas… sonrió y dijo: “Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú”.

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente.

Un verdadero amigo es aquél que llega cuando el resto del mundo se ha ido.

Historia de un burro

Lunes, febrero 11th, 2008

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; por lo que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro, se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio… con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando…

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra… el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba.

Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos… ¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!

Recuerda las 5 reglas para ser feliz:

  • Libera tu corazón del odio.
  • Libera tu mente de las preocupaciones.
  • Simplifica tu vida.
  • Da más y espera menos.
  • Ama más y… sacúdete la tierra porque en esta vida hay que ser solución, no problema.

Los ojos vanidosos

Lunes, febrero 11th, 2008

¿Sabéis la historia de los ojos vanidosos?… No, pues veréis…

Había una vez unos ojos marrones que se pasaban el día burlándose de todos sus compañeros: De la nariz, de los dientes, de las orejas… de todos, pero en especial de los pies.

A los dientes les decían: “Sois unos sucios porque siempre tenéis trozos de comida.”

Se reían mucho de las orejas, pues encontraban que tenían una forma muy rara.

Con esos dos agujeros tan feos y tan llenos de pelos no sé cómo no te da vergüenza salir a la calle, les decían los ojos a la nariz.

Pero cuando tenían que hablar con los pies, ya era demasiado. No paraban de reírse durante un buen rato. Incluso lloraban de risa.

Un día, los pies se cansaron de las bromas de mal gusto de los ojos y decidieron darles una lección. El cuerpo había llegado al bosque y los ojos estaban contentísimos pues estaban viendo un paisaje muy bonito. Se reían de los pies que, por estar abajo, no veían nada.

Entonces los pies empezaron a caminar muy deprisa y aunque los ojos les decían que se pararan, los pies seguían… Entraron en una cueva toda oscura. Los ojos tenían miedo y querían salir, pero no podían, sólo con la ayuda de los pies podrían salir de allí. Después de un buen rato, los ojos, avergonzados, pidieron perdón a los pies, pues habían comprendido que si estos veían cosas bonitas era gracias a que los pies les llevaban hasta allí.

Y desde ese día, los ojos ya no se burlaron más de ninguna parte del cuerpo.

La isla de los sentimientos

Lunes, febrero 11th, 2008

Había una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la ALEGRIA, la TRISTEZA, y muchos más, incluyendo el AMOR.

Un día, se les fue avisando a los moradores, que la isla se iba a hundir. Todos los sentimientos se apresuraron a salir de la isla, se metieron en sus barcos y se preparaban a partir, pero el AMOR se quedó,
porque se quería quedar un rato más con la isla que tanto amaba, antes de que se hundiese.

Cuando por fin, estaba ya casi ahogado, el AMOR comenzó a pedir ayuda.

En eso venía la RIQUEZA y el AMOR dijo: RIQUEZA, llévame contigo! No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti dijo la RIQUEZA.

Él le pidió ayuda a la VANIDAD, que también venía pasando… VANIDAD, por favor ayúdame! No te puedo ayudar, AMOR. Tu estás todo mojado y vas a arruinar mi barco nuevo!

Entonces, el AMOR le pidió ayuda a la TRISTEZA: TRISTEZA, me dejas ir contigo? Ay AMOR! Estoy tan triste que prefiero ir sola…

También pasó la ALEGRÍA, pero ella estaba tan ALEGRE que ni oyó al AMOR llamar.

Desesperado, el AMOR comenzó a llorar, ahí fue cuando una voz le llamó: Ven, AMOR, yo te llevo.
Era un viejito, y el AMOR estaba tan feliz que se le olvidó preguntarle su nombre.

Al llegar a tierra firme, le preguntó a la SABIDURIA: SABIDURIA, quién era el viejito que me trajo aquí? La SABIDURIA respondió: Era el TIEMPO

El TIEMPO? Pero porqué solo el TIEMPO me quiso traer?

La SABIDURIA dijo: Porque sólo el TIEMPO es capaz de ayudar y entender al AMOR…

El número 23 de la calle trueque

Lunes, febrero 11th, 2008

EL NÚMERO 23 DE LA CALLE TRUEQUE

23:00 H LUGAR: LA PLAZA

Un grupo de personas, entre ellos niños, jóvenes y viejos, se han citado en la plaza para sumarse a una huída que aún no se sabe de qué ni se conoce a dónde. Los habitantes del lugar asustados por los sonidos de guerra y sorprendidos por el anuncio de la invasión inminente del ejército más poderoso del mundo, no dan crédito a lo que está sucediendo. Piensan que los dirigentes se han vuelto locos. Los que siempre han sido los aliados dicen ahora que son los invasores. El bulo que se difunde es que están OCUPANDO y APLASTANDO EUROPA. Llevan días incomunicados y los “medios” informantes están sucios por los ruidos o simplemente silenciados.

Días antes en el pueblo se dieron movimientos de población gregarios -designios de la religión y la raza-. Los reencuentros y los saludos de reconocimientos entre seres humanos unidos por su imagen eran frecuentes: los de igual color de la piel, complexión corporal o similares rasgos faciales se congratulaban al verse. Años antes y por los siglos de la tradición, en este pueblo cabía cualquier persona. Sin distinción de raza, origen… Ahora no. Por ejemplo, el hijo de la blanca María, Germán, que era negro como el tizón, se despidió de su madre cuando decidió seguir la tendencia de la moda.

- Madre le dijo- mi grupo huye a las montañas.

-¿Tu grupo?- preguntó María.

- Sí, mamá. Los negros del pueblo nos vamos. Cuentan que si no escapamos nos desmembrarán. Y el blanco que nos de abrigo sufrirá igual destino. Eso es lo que dicen mamá. Te quiero mucho- le susurro al oído mientras le abrazaba. Se despidió y María, la blanca polaca se quedó llorando. Cogió de la mano a su pequeña de largas coletas y también de piel transparente como ella y deambuló por las calles del pueblo. Cada lágrima resbalaba por su bella cara arañándola con los recuerdos.

A María nunca se le hubiera ocurrido aparearse con un perro o un gato o un mono. Su gen de especie, sabio y continuador de la humanidad, limpió desde los ancestros el chauvinismo dantesco que se imponía. Y mucho menos María pensó en engendrar descendientes con ratas o caballos. Su instinto vital le comunicó con humanos de ojos azules, o de piel negra, o de rasgos hindúes, o grandotes y blanquecinos, o de pelo rizado como los del Magré, o sea, se relacionaba con personas.

Ahora su hijo la apartaba arguyendo que era diferente y que ese hecho hacía que los destinos fueran más crueles para él por ser negro. María no lo entendía y las lágrimas agridulces que brotaron la ahogaron. Se le paró el corazón y murió de pena, sin querer pertenecer al nuevo orden mundial aberrante para la especie a la que pertenecía: LA DE LOS SERES INHUMANOS.

La niña de las coletas vio a su madre muerta y recordó a su hermano. Sintió la necesidad de caminar. Su pequeño cuerpo albergaba tanta vida que la puso en un movimiento hacia el eterno perdido. La pequeña llegó a la plaza cuando la noche se hizo negra y se arrimó a una persona que tenía la cabeza vendada: herida de guerra. Valiente como su madre, ella se asió de la mano al más diferente y le sonrió. – Quiero hacer pipí- le dijo. En un retrete- le aclaró. Ambos se apartaron del gran grupo que se estaba organizando para iniciar la partida y buscaron una casa con la puerta abierta y apariencia de limpia. Llegaron hasta una mansión. La niña empujó el portón y el crujir de bisagras alertó al vigilante: un hombre grandote de rasgos árabes.

- ¿Qué queréis?- interrogó.

- Usar el cuarto de baño- contestó la persona mayor de cabeza herida.

- Hacedlo, pero daros prisa. Esta mansión va a ser bombardeada.

- ¿No nos podemos quedar aquí?- preguntó la pequeña.

- No. Es muy peligroso, niña. Ya cuando salían, la cría insistió y el vigilante les aconsejó: – Iros ya. La puntería de los aviones es certera y este lugar es un blanco estratégico. Dirigiros a calle Trueque 23, en el barrio de los Filósofos. Allí dan cobijo.

Más rápido que el viento y más asustados que dos conejos, la pareja se dirigió a la dirección que les iba a salvar la vida: única oportunidad que se les ofrecía pues, los agrupados en la plaza con seguridad se habían marchado. El número 23 de la calle Trueque era un edificio de gran altura y cuyo acceso consistía en una estrecha puerta de latón de apertura hacia el exterior. Sin luz, los dos ya inseparables amigos, dotados con ojos de felino, se introdujeron en el portal. Restos de una escalera angosta, sin barandilla, en la que en los laterales habían colocado baldosas, losas y ladrillos de forma que al menor descuido caían precipitándose por los escalones y avisaban a los supuestos refugiados, fue lo que se encontraron.

Subieron sin disimular su llegada hasta tres alturas de rellano de escalera, pues éstos carecían de puertas. En el cuarto piso dieron por fin con una entrada. La niña la abrió diligente y desapareció a los ojos de su acompañante. Éste no escuchó sonido alguno de violencia ni de agonía, así que no se alarmó y también entró. Un quinteto de personas se le interpuso nada más rebasar el umbral, todos de piel blanca y transparente. Buscó con la mirada a su compañera y lo que vio es de difícil descripción: una nave de siete pisos de altura desde el bajo al techo en la que en sus muros se repartían terrazas aparentemente sin acceso, flotando y en un número de más de cincuenta. En ellos se veían bultos tapados, mercaderías bien ordenadas. A la niña no se la veía en esta oquedad.

- Debéis marcharos- le ordenó uno de los cinco que fue a su encuentro.

- ¿Y la niña? – La niña parece polaca, como nosotros.

Si ella quiere puede quedarse.

- Me quedaré si él se queda conmigo- gritó la pequeña desde no se sabía dónde. – No soy un piel blanquecina como vosotros, pero sí sé que debo quedarme- contestó con el arrojo del que se le escapa la oportunidad de vivir. – ¿Por qué? – Porque puedo haceros reír.

En ese momento las mercaderías de las terrazas se convirtieron en personas que aclamaban al recién llegado. Un baile de cuerpos hartos de llorar y sentir miedo solicitaban alegría: la fuerza mágica que vence a la acritud de lo injusto. Los invasores erraron: las bombas no destruyeron la mansión sino el número 23 de la calle Trueque que saltó antes de alegría y después por los aires.

Autora: Silvia Lázaro Publicado en el País Literario

El amor y la locura

Lunes, febrero 11th, 2008

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos lossentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, lespropuso:

-¿Vamos a jugar al escondite?

LA INTRIGA levantó la ceja intrigada y LA CURIOSIDAD, sin podercontenerse preguntó:

-¿Al escondite?¿Y cómo es eso?

-Es un juego-explicó LA LOCURA, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.

EL ENTUSIASMO bailó secundado por LA EUFORIA, LA ALEGRÍAdio tantos saltos que termino por convencer a LA DUDA, e incluso a LAAPATÍA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieronparticipar, LA VERDAD prefirió no esconderse. ¿Para que? si al finalsiempre la hallaban, LA SOBERBIA opinó que era un juego tonto (en elfondo lo que le molesto era que la idea no se le haya ocurrido a ella) y LACOBARDÍA prefirió no arriesgarse…

- Uno, dos, tres… comenzó a contar LA LOCURA.

La primera en esconderse fue LA PEREZA, que como siempre se dejo caer tras la primera piedra del camino. ENVIDIA se escondió tras las sombras del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto.

La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos… ¿un lago cristalino? Ideal para LA BELLEZA; ¿La hendija de un árbol? Perfecto para la TIMIDEZ; ¿El vuelo de una mariposa? Lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; ¿Una ráfaga de viento? Magnifico para LA LIBERTAD. Así termino por ocultarse en un rayito de sol.

EL EGOÍSMO, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio,ventilado, cómodo… pero solo para él.

LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y LA PASIÓN y EL DESEO en el centro de los volcanes. EL OLVIDO… se me olvido donde se escondió… pero no es lo importante. Cuando LA LOCURA contaba 999,999, EL AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado… hasta que diviso un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

- Un millón- contó LA LOCURA y comenzó a buscar.

La primera que encontró fue la PEREZA solo a tres pasos de una piedra.Después se escucho a LA FE discutiendo con Dios en el cielo sobre teología y a LA PASIÓN y EL DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a LA ENVIDIA y claro, así pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO.

EL EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. El solito disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a LA BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil, pues la encontró sentada sobre una serca sin decidir aun de que lado esconderse.

Así fue encontrando a todos, EL TALENTO entre las hierbas frescas, a LA ANGUSTIA en una cueva oscura, a LA MENTIRA detrás del arco iris… (mentira, si ella se había escondido en el fondo del océano) y hasta elOLVIDO… que ya se había olvidado que estaba jugando al escondite,pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

LA LOCURA busco detrás de cada árbol bajo, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y sus rosas… y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos al AMOR; LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, pidió perdón, imploró y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces; desde que por primera vez se jugo al escondite enla tierra:

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.